»TODAS SOMOS MIGRANTES, COMO LAS SEMILLAS QUE SIEMPRE REGRESAN A LA TIERRA; ASÍ, MUCHOS HUERTOS PEQUEÑOS, CULTIVARÁN PEQUEÑAS GENTES, QUE CAMBIARÁN EL MUNDO»

El comienzo de nuestro proyecto se remonta a 1980, cuando nuestra familia decidió comenzar a trabajar el campo de manera diferente, estableciendo el cuidado de la tierra, la mejora del suelo y el mantenimiento de la biodiversidad como objetivos principales, sin olvidar la importancia de mantener las zonas rurales vivas.

Desde entonces atesoramos y mantenemos todas las semillas que las ancianas nos dejaron, simientes ancestrales, que mantienen todas sus propiedades nutricionales.

Caminando en busca de la soberanía alimentaria hace ya más de una década, comenzamos a transformar las pipas, obteniendo como resultado un excepcional aceite de girasol ecológico , primera prensión en frío.

Y el año pasado por fin, conseguimos un molino de piedra, y comenzamos a moler nuestros cereales, obteniendo harinas integrales.

Trabajamos el proceso completo: desde el cultivo, el proceso de limpia y selección, pelado y transformación, aplicando las enseñanzas y usos tradicionales junto con las más modernas técnicas en nuestra labor.